La División de Comunicación Social de
baula-i-garúa
ofrece a gobiernos, funcionarios, ejecutivos y altos
directivos de empresa convertir en inversión
lo que hasta ahora es un gasto en prensa, comunicación
social y relaciones públicas.
baula-i-garúa
presta servicios de asesoría y diseño
en Comunicación Social, con el objeto de que
instituciones, gobiernos y empresas ejerzan integralmente
esa parte intrínseca al ejercicio del Poder
en una sociedad democrática.
Hasta ahora la Comunicación Social es limitada
a la redacción de boletines y la organización
de conferencias de prensa.
La Comunicación Social es una parte integrante
del poder político y del poder económico.
Cuando esa parte del poder no se ejerce se crea lo
que en teoría se denomina un “vacío
de poder”. En la realidad no existen los vacíos
de poder. Cuando el poder o una parte de él
no es ejercido por su titular legítimo, en
los hechos ese vacío es siempre ocupado por
fuerzas apócrifas.
La emisión de boletines y la organización
de conferencias de prensa son instrumentos de comunicación,
pero distan muchísimo de corresponderse con
el pleno ejercicio de las atribuciones democráticas
que tienen los gobiernos y los gobernantes y, en su
caso, con las responsabilidades sociales de los negocios
empresariales. Limitarse a ellos explica el porqué
las oficinas de prensa marchan habitualmente por detrás
de los acontecimientos, respondiendo casi siempre
a situaciones de emergencia, tratando de apagar “fuegos
imprevistos”.
baula-i-garúa
ofrece, además de asesoría, un servicio
inédito en México: la concepción
y el diseño de políticas de comunicación
social que, como el nombre de la disciplina lo dice,
tiende a establecer puentes de comprensión
entre gobernantes y gobernados, entre gobiernos, instituciones,
agrupaciones civiles, trabajadores; entre la empresa
y la sociedad, entre la empresa y sus trabajadores….
baula-i-garúa
está respaldada por la experiencia de haber
diseñado Políticas de Comunicación
Social para la Secretaría de Marina –
Armada de México, para la Secretaría
de Energía (antes de de Energía, Minas
y Patrimonio Nacional), para empresas como IMPECSA
y para gobiernos de transición, como los de
Centroamérica de cara a la finalización
de los conflictos armados internos.